viernes, 29 de junio de 2012

ROCKUMENTAL: "THE TRANSATLANTIC FEEDBACK" (2006)

Pero esto qué es !. Por qué no sabía nada de esta gente hasta hace medio año aprox. Además (dejando a Tsi-Na-Pah, Green Bean, Mr. Truffle y alguno más al margen que todavía no se hicieron miembros del "nuevo" espacio como lo eran del otro -no se vayan a herniar por dar dos clicks, claro-), tengo la suerte de contar con algunos de los creadores de los mejores espacios rocanroleros de la blogosfera y ninguno (Johnny, Gonzalo, Chals, Addison, Mansion, Nikochan -que este además es vecino y padrino de mi nena para más bemoles-, Manel, Coops, TwoHeads, Paco, Dr.Quatermass, Mr. Thunderstruck y demás -y perdones mil por las omisiones que seguro se han dado-) ha tenido nunca la decencia (o igual si -y perdón de nuevo de ser así-) de hacerme conocedor de este mito de la historia del medio: The Monks. Coñas de a granel al margen, por supuesto, si alguno de los anteriormente mentados pusó algo en su espacio sobre estos monjes le agradecería me remitiese ahí para aumentar conocimientos a la mayor premura.

No he visto el rockumental del título, vaya por delante. Pero descubrí el único disco de la carrera de los Monks a principios de año (poco antes de adquirir compromisos paternos y tal), ese "Black Monk Time" (1966), y la verdad es que pocas cosas he escuchado nunca que encajen tan  perfectamente en aquello tan manido de "adelantado a su tiempo". The Monks eran proto-punk antes del proto-punk, su influencia en bandas arty rock posteriores como The Fall, Suicide, The Feelies, Pere Ubu o Swell Maps (y unas muchas más) es más que evidente, el minimalismo tan irrepetible de la Velvet (después grabado en techo alto por los de Curtis) también aparece por aquí, ¿psycodelia?... también tenemos de eso, si (y por un tube). Además, que en esto ya soy más zote, se adelantó al krautrock siendo una evidencia más que reconocida para Faust o Can, entre otros.  Transgresores como pocos y con unas pintas que anunciaban el apocalipsis no puedo imaginar lo que sería ver a estos tipos en directo en la Hamburgo de 1965 donde se establecieron... Y lo más cojonudo es que ese disco, con ese sonido tan particular por bandera, sigue aguantando los embites del tiempo mejor que bien. Pura adrenalina sixtie con machaconas bases, órganos de Satán, guitarras desgarradas, berreos por doquier y hasta un hit en potencia y todo ("I hate you" de título -perfect, si-), que encontramos en "Black Monk Time" entre muchas otras cosas...


 Así que, tras todo lo comentado, no pienso pedir disculpas por titular el posteo con algo que no he catado aún pues, por -puro y duro- legado de la formación, la cosa era que The Monks aparecieran aquí cuanto antes y dejar constancia, además, de  la/mi necesidad imperante de echarle guante a este (premiado) documental del 2006, "The Transatlantic Feddback", donde se explica la historia de estos soldados yanquis que se quedaron en las alemanias al licenciarse para cagarse en el sistema de gobierno de su país natal y arrearle con todas las ganas a la iglesia de paso mientras reinventaban la concepción de entender la música contemporánea,  cuanto antes.  Ni tres décadas de censura pudieron con The Monks al fin y su propuesta sigue sorprendiendo y creando una, difícil de explicar, adicción tras una docena de años de nuevo milenio... Si les conocen cojonudo (bueno... no, por no haberme avisado) y si es que no, pues nada, agarrarse fuerte que toca.

jueves, 28 de junio de 2012

UN CADÁVER A LOS POSTRES (1976)

INTRO. El televisivo Robert Moore dirigió esta tan popular comedia del segundo lustro setentero y aún hoy no se encuentra explicación razonable que valga, echando un vistazo rápido a su currículo previo, que nos pueda dar luz a la cuestión: ¿cómo narices se lo montó el palomo para hacerse con este cast de tan altos vuelos?... Supongo que la obra original del tal Neil Simon, que además guioniza el film, fue un pepinazo en la escena teatral de la época y ayudó (y puestos a lanzar suposiciones rápidas, si). Un par de años después, por cierto, recuperaría este Robert Moore a Falk para su "Un detective barato" donde el famoso alter de Colombo protagonizaba una serie de parábolas/sketches a costa de algunos films de Bogart ("Casablanca" y "El halcón maltés" mayormente)... Film ese que recordaba yo con cierto cariño de cuando era enano, por cierto (y es que recordaba vívidamente haberme partido el páncreas bastante, la verdad), pero que al recuperar hará algo menos de un lustro... Ay los recuerdos, qué bonicos que son a veces... y qué necesario el dejarlos en eso... Pero, ojo, este "cadáver" es otra cosa (faltaría). Recuerdo cuando entró el primer video en casa (que por cierto le ponias una sábana con un palo y llegabas a Mallorca con el cabrón... ¿y cuanto debía pesar aquello, además?) y en el primer "videoclú" del que nos hicimos socios (el del Corte Inglés -y con una oferta más escueta de referencias que de neuronas el congreso, o casi-) aquí el nene siempre daba por el saco con el tema... Se alquilaban tres o cuatro pelis (que era semanal el alquiler, alcanzo a recordar) y además prácticamente siempre, gracias al que suscribe, el film del posteo de hoy... Y es que me rajaba vivo con Sellers y Falk.


SINOPSIS. El excéntrico multimillonario Lionel Twain invita a cenar a su castillo a los cinco detectives más importantes de la historia: el chino Sidney Wang, el neoyorquino Dick Charleston, la inglesa Jessica Marbles, el belga Milo Perrier, y desde San Francisco llega Sam Diamond acompañado de su rubia secretaria. Después de ser recibidos por un mayordomo ciego (Alec Guiness), Twain les explica durante la cena el motivo de la reunión: a medianoche se producirá un asesinato; el que sea capaz de resolverlo ganará un millón de dólares.

A FAVOR. Pues que si coges a Guinness, Niven, Sellers, Maggie Smith, Elsa Lanchester y hasta el ya mencionado Peter Falk y demás (y sin pararnos a recordar la cachonda aparición del Sr. Capote como maestro de ceremonias) te aseguras, obvio, un nivel calitativo importante... Vamos que a esta gente los alineas para bailar "La Chatunga" (o similar) y también funciona la cosa, claro qué si. Además el también ya tocado guión es relojería pura y deja evidente su latencia teatral de cabo a rabo. Así que por ritmo y ajustado (quizá demasiado) metraje a nadie le da realmente tiempo a aburrirse... Y ya expliqué antes que antaño, o hace la tira y media, me lo pasaba pipa con el descacharrante y oriental Sellers y el ex profesamente casposo Falk pero, sin dejar de apreciar a ese par y re-vista hoy (y además con cierta asiduidad que no se que canal de esos de pelis -que respetan el medio/arte lo que te dije por cierto y visto el trato otorgado... pero eso lo dejo para otro día-), me quedo sobre todo (obviously) con el gran Niven (y su exagerada para la ocasión flema británica -y aunque interprete a un detective de SF-) y el gigantesco Guinness (que me termina las lisonjas -uno de mis actores top-10 de siempre, fijo e intocable-)... Y también, claro, con la Sra. Laughton, esa gran Lanchester recordada por siempre como la "novia de la criatura" y la gran Maggie Smith como megapija partenaire de Niven. No és una de las grandes comedias de la historia, queda claro, pero sigue funcionando la mar de bien tras sus más de tres décadas y media de vida.

EN CONTRA. Que no se explote el tono "negro" de comedia que esto podría haber tenido (y sin entrar a repartir culpas, que se trata de una apreciación puramente personal)... Y aún sin esperar "arsénicos" o, la para mí siempre a reivindicar, "La comedia de los horrores" (algún día tengo que empezar a escribir mi chorrotesis guzzera de "Tourneur, el realizador/maestro más ninguneado de todos los tiempos", a ver si me animo), esto podría haber ganado muchos enteros con menos "tono familiar" y más mala gaita...

CONCLUSIÓN. Entretenido film que funciona la mar de bien como la comedia ligera que por otro lado también pretende ser... Y se le puede achacar cierta pérdida en las formas durante el camino, se admite, pero tampoco cae en el absurdo (aún integrando algún que otro lance bastante grotesco en que, en verdad, patina un algo el embrague) y, en cualquier caso, juega bien su carta de "agilidad de texto por montera" (lógico por la procedencia madre y tal) por lo que, si no se abusa con las "visitas" y no se espera una "masterpiece" de la comedia de manual del santísimo copón, creo que se antoja lícito el hacerla llegar a la "guzzemendación" ... o no. A lo mejor es que (por parte de lo anteriormente explicado) el menda la tiene algo bastante sobredimensionada por la curra y todo se limita a eso. De hecho, siendo honesto, creo que el 7/10 le cae mejor y más ajustado a este film pero, caray, volvemos a lo de los recuerdos del principio... y este, "Un cadáver a los postres", es de los que se le tiene cariño y, mal que bien,  logra aguantar el tipo a día presente.

GUZZTÓMETRO: 8/10

martes, 26 de junio de 2012

QUE EL CIELO LA JUZGUE (1945)

INTRO. John M. Stahl fue un director de los 30's-40's susceptible de ser reivindicado como uno de los grandes olvidados o bien un mero e impersonal sicario de los estudios en los good old times según quien te explique el cuento... O a ver si se creen uds que yo no me documento antes de "postear"... Bueno vale, no mucho, que lo mio es el "aquí te pillo/mato mode" a pelo y de memoria , se admite y a fin de no adulterar mi guzzero punto de vista con opiniones externas. En cualquier caso, cabe atribuirle al Sr. Stahl aquella "Imitation of life" con la Colbert y aquellas "Las llaves del reino" que introduciría de pleno al señor Peck en todo el tema del star system, y siempre ambas por detrás (y siempre para mí, faltaría) del film de hoy: "Leave her to heaven", con una Gene Tierney de ensueño desde cualquier punto de vista.


SINOPSIS. Richard Harland (Cornel Wilde), un joven escritor, conoce en un tren a Ellen (Gene Tierney), una bellísima mujer con la que se casa pocos días después. La vida parece sonreírles, pero Ellen es tan posesiva, sus celos son tan enfermizos, que no está dispuesta a compartir a Richard con nadie; tanto amigos como familiares representan para ella una amenaza de la que intentará librarse.

A FAVOR. La obsesión por otro ser humano llevada a la expresión psicoesquizoide total. Es el largometraje de la historia con el que más y mejor se aprende a odiar la belleza a través de esta hija la gran puta de Ellen Berent encarnada por la antes mentada actriz protagonista con una credibilidad de las de sudor frío en la nuca. Que muy bien envuelta está además la Tierney, claro qué si,  con esos Jeanne Crain y Vincent Price, por ejemplos más significantes de entre los secundarios y sin olvidar, claro,  al objeto de deseo/perdición de la mano de  Cornel Wilde... Pero estamos (o estoy yo al menos, vaya -aunque me consta que no estoy solo con esto, ojo-) ante uno de los papeles femeninos más complejos y odiosos de la historia y, obvio, esto lo eclipsa todo ya que la actriz principal  del evento era, además de guapa como para ponerse a gritar,  una actriz buena y de narices incluso. Secuencias como la del bote o la de las escaleras (por no tratar ese final de puro "mala como la tiña hasta el infinito y más allá") rozan lo icónico desde luego... y si no se fian del que suscribe, que en su derecho están, pregunten a un tal Scorsese (por ejemplo) a ver qué opina de esta película... Y si le sumamos, además y al fin, los fantásticos exteriores y la más que acertada bso al todo logrado ya ni te cuento Romerales.

EN CONTRA. No es fácil encontrarle algo "en contra" realmente importante a este film... Solo lo lógico de que aquellos que no gusten de obras supeditadas a un interpretación individual por bandera echarán en falta mayor profundidad de trama. Que de construcción de personaje protagonista, por otro lado, es altamente improbable.

CONCLUSIÓN. Magnífico melodrama con tintes de locura antes que de intriga que es, además, la mayor cota interpretativa (que poca cosa no sería) que el menda puede mentar de la que considera la actriz más guapa que jamás haya pisado un plató de cine con abusiva diferencia. Y con ella vamos de hecho y tras el guzztómetro (tm), hala.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10


GENE TIERNEY (19/11/1920-6/11/1991). "Gene Tierney en color !", fue la frase promocional de este film... Y es que la belleza de esta mujer ya era un reclamo en si mismo claro está. Más famosa por aquella memorable "Laura" de Preminger (con el que repetirá bastante años después en la magnífica "Tempestad sobre Washington" -busquen este film para ayer-) o por "El fantasma y la Sra. Muir" del igualmente magistral Mankiewicz (entre alguna otra y sin olvidar por ejemplo su papel como pareja de un inolvidable Widmark en la absolutamente obligatoria so pena tortura china "Noche en la ciudad"), tuvo en contra de todo lo que se pueda presuponer, de gratis y a la brava, una vida marcada por la desgracia y los problemas de salud (mayormente de índole psicológica)... Mientras era pretendida por magnates y politicastros y demás (toda una constante durante al menos un par de décadas por lo visto), la pobre Gene vivía un drama personal devastador al haber nacido su primera hija con una pronunciada deficiencia mental, ciega y sordomuda... Quizá esto, muy fatalmente a su pesar, sirvió para que la Tierney tuviera ese aire que supuraba aquella natural elegancia, contenida y desafectada (y hasta ausente a veces) y sin llegar jamás al narcisismo de otras que, sin ser tan guapas ni tan actrices, han quedado más retratadas en icónicos pósters e imágenes de la historia del medio para gran rabia guzzera y demás... Las hubo mejores, si (aunque tampoco tantas, al loro), pero ninguna tan guapa. Ni de coña... para mí Audrey Hepburn con sus morritos y caritas es una buhonera con ojos de cristal y pata-palo al lado de mi tan admirada Gene Tierney... y Grace Kelly tenía bigote, qué cojones !.

lunes, 25 de junio de 2012

EL RESPLANDOR (1980)

INTRO. Esta es de las que tenía que caer tarde o temprano, si. Ya he comentado en alguna ocasión que mis films favoritos de Kubrick son todos en b/n. Y no por su carencia de color, aclaro,  sino porque, directamente, me parecen más buenas las "Atraco perfecto" o "Lolita" y, sobretodo, las "Senderos de gloria" y el "Dr. Strangelove" (para mí por siempre las dos mejores referencias del cineasta con holgada diferencia) que todo lo que las sucede... Con una contada excepción: la hoy aquí posteada "The shining". Y no es que sea un fan de King  del que tengo tanto a favor como en contra, esto és: nada  (todo lo que le leí fue algunos pocos  años antes de los veinte y dos décadas han pasado ya sobre  la comarca desde entonces). En cualquier caso, a modo chafardería o para "completistas sin fronteras",  el famoso novelista detestaba el trabajo del Sr. Stanley y declaró (entre otras varias "lindeces")que: "Kubrick se cargó su libro. Que el director estadounidense no entendió su historia, que se perdió el trasfondo emocional, la resonancia personal y que un libro que, en realidad, trataba sobre la desintegración de una familia se acabó convirtiendo en una película sobre Jack Torrance, un tipo al que se le ha ido  la olla"... Y, ojo cambiando el tercio, que tampoco cuento a Nicholson como uno de mis actores predilectos aún sin negarle sus notorios picos de calidad (siendo este de hoy el más sonado en mis preferencias) y sus indudables carisma y oficio...  En fin, sea por un lado u otro, siempre le he encontrado algo especial a este film, mi "kubrick coloreado" favorito de all the times. Y es que, además,  es tan fácil en esta ocasión, antes de seguir con "favores y contras" como siempre, señalar al (famoso) cineasta firmante como gran culpable... Más de tres décadas, y un trillón de films, después la inquietante magia de "El resplandor" sigue reinando como el film de terror psicológico por definición. Y punto guzzero.


SINOPSIS. Jack Torrance se traslada con su mujer y su hijo de siete años al impresionante hotel Overlook, en Colorado, para encargarse del mantenimiento de las instalaciones durante la temporada invernal, época en la que permanece cerrado y aislado por la nieve. Su objetivo es encontrar paz y sosiego para escribir una novela. Sin embargo, poco después de su llegada al hotel, al mismo tiempo que Jack empieza a padecer inquietantes trastornos de personalidad, se suceden extraños y espeluznantes fenómenos paranormales.

A FAVOR. Pues ante todo la sensacional y desolada atmósfera lograda por Kubrick (nos jodió), quien además firma el libreto adaptado a cuatro manos (con la ayuda de la guionista Diane Johnson)  y haciendo suya por el camino, y con una facilidad aparente tremenda, la historia por pura y dura contundencia visual. No hay sino repasar los copiosos "making-offes" que corren por ahí para contrastar el grado de "control absoluto" al que, como era usual por otro lado, el realizador supedita este film a todos los niveles... que si en lo técnico era enfermizamente  exigente en lo artístico también déjalo ir, faltaría. Llevó al extremo al mejor Nicholson que yo haya visto nunca (hay quien prefiere la sobriedad de "Chinatown" o el solo de guitarra bombástico del "cuco" -y por rápidos ejemplos- pero, insisto, nunca brilló tanto el tito Jack para el menda como en ésta "The shining") y prácticamente al loquero a la pobre Shelley Duvall de lo mucho que la llegó a putear durante el rodaje... Supongo que al pobre niño (Danny Lloyd, de siete años al estreno de la película) no le fastidiaría en exceso por lo menos (es más, hay escenas registradas del rodaje que hasta parece que se llevan bien... que Kubrick podía ser un ser humano agradable y cercano, asemeja incluso), pero claro está, el iracundo Stanley era de los de "el fin justifica lo que sea" y, me repito, lo que le hizo pasar a su actriz de cabecera en este film roza la denuncia por flagrante acoso y derribo anímico. En definitiva, que como por otro lado es un largometraje que se conoce de memoria hasta el Tato no veo a qué alargar,  argumentalmente excepcional, visualmente inolvidable, con unas interpretaciones de aplauso y un metraje cercano a las dos horas y media que hasta se puede hacer corto... Todo eso y mucho más ofrece este auténtico cañón kubrickiano y que levante la mano aquel/aquella que haya conseguido quitarse a las malditas gemelas de la cabeza... o la vieja pelleja... o al Nicholson con cara de ido mirando por la ventana... o al ascensor sanguinolento... o el Redrum... o el hachazo...  o el laberinto... o la foto final... etc...

EN CONTRA. Que no haya dicho nada en "a favor" de los pasajes de interacción con el "personal del hotel" de Mr. Torrance, los vibrantes travellings tricicleros o, resumiendo, un brillante y apreciable huevaco de cosas más... Imprescindible.

CONCLUSIÓN. Puede que me encuentre algo solo con lo de este film (el personal, sabiamente o no, suele preferir "odiseas", "naranjas" y demás) pero, insisto one more time, además de parecerme el mejor Kubrick sin ser b/n se me antoja una historia que por peculiar, directa (es brillantemente retorcida pero no és ni se pretende complicada) y, básicamente, cojonuda se merece la máxima consideración y reconocimiento en el Guzztómetro (tm)... Todo ello relatado por alguien, a modo broche, que admira sin reservas al gran Stanley pero que ni en el más loco de sus sueños lo colaría en el top 5 de los mejores realizadores de la historia... como tantísimas gentes y cinéfilos varios suelen hacer por defecto, cabe añadir.

GUZZTÓMETRO: 11/10
Pd:

sábado, 23 de junio de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 12. "BROADWAY DANNY ROSE" (1984)

INTRO. Ne peut pas... Todavía no he puesto nada en todo el mes del interminable "ciclo alleniano" (y todavía estamos en los mid 80's... argh !). Nada, nada, allá que vamos con el Sr. Rose.
Tenemos a un Woody Allen en toda la mitad de su periplo más acertado y regular. Ese que, aunque con sus contados altibajos, implica desde "Annie Hall" hasta "Balas sobre Broadway" por consenso más o menos generalizado (que yo, particularmente, añadiría "sleepers" y "gruschenkos" por mucho que se insista, en no pocos medios y lugares, en relegarlos a un -y aún- "aquellos primeros alocados films"). Y uno/a puede debatir hasta perder el aliento sobre si "Interiores" o "La comedia sexual..." son largometrajes infra/sobrevalorados pero, está claro, las otras cuatro de la media docena que preceden, contando desde la oscarizada "Annie" en adelante, son los picos más elevados de la carrera del neoyorquino (a los que por suerte se añadirá alguno que otro más a posteriori, si). Es fácil pues que el film de la entrada de hoy se preste a un cierto "escamoteo" (qué venimos de "Zelig" !), lo que, según lo veo yo al menos, no sería del todo lo suyo...


SINOPSIS. Un restaurante de Broadway es el centro de reunión de un grupo de actores que intercambian viejas anécdotas sobre el mundo del espectáculo. Conforme la conversación avanza, recuerdan a Danny Rose, el representante de algunos de los artistas más desastrosos del gremio, el cual, en una ocasión, llegó a jugarse la vida para relanzar la carrera de un cantante pasado de moda.

A FAVOR. Pues, de entrada, que es un recuperar las formas y cadencias de sus primeros films pero, importante, sin olvidarse el entrañable miope de mostrarnos lo mucho y bueno que ha ido aprendiendo... Expresado de manera más gráfica (o más chorras, según): si "Toma el dinero y corre" y "Manhattan" tuvieran un hijo, éste sería "Broadway Danny Rose". Que, ante todo, es una comedia la mar de chula (y ágil) con todas las de la ley, y sin nada a añadir. Magnífico el pomposo, y bastante choteable, papel del cantante (que lo era) Nick Apollo Forte como ese Lou Canova como tercero en discordia y amante de una notable (y omnipresente en la obra "allenera" por aquellos tiempos) Mia Farrow como chica del folletín... o saco de boxeo de los embites dialécticos de Allen, si se prefiere. Pues en verdad el título no da lugar a engaño. Ese Danny Rose que encarna el actor/realizador/guionista y que titula el film es el eje, motor y junta de trócola de todo. Y de nuevo debemos detenernos para aplaudir lo fantástico actor que es este hombre, mirando más allá de las otras opciones posibles. Este promotor o manager de artistas de muy medio pelo cuya historia se nos explica en flashback desde el inicio del largometraje supura carisma esquizoide por los poros el cabrito... Muy divertida esta "BDR" en síntesis, con la calidad musical que conviene esperar (tan invariablemente innegociable en los films de Allen), un metraje muy ajustado (lo que tampoco deja de ser habitual, claro), una colección de perlas humorísticas a rememorar/reivindicar y un final más que acertado... Cuando el prota sale a la carrera a fin de atrapar a la otra no es sino otro rescate para con otro ser patético, igual que aquellos "artistazos" que representa o, especialmente, él mismo. Y ese proceder es, al fin, lo que mejor define a este Danny Rose

EN CONTRA. Siempre me da la impresión que este film lo podría haber hecho "más grande" el Sr. Allen. Funciona de coña por todo lo antes descrito (quede claro) pero, quizá, un mayor protagonismo a otros secundarios, o un expandir (y sin sacrificar por ello el tono cómico imperante para nada) el argumento a costa de la mafia, por ejemplos...  O quizá es todo tan fácil como que ese carisma del protagonista construido, y antes mentado, es tal que se antepone a la trama de la fuga y demás.

CONCLUSIÓN. Otra comedia más a disfrutar para los restos del señor Konigsberg con el añadido de su condición "reivindicable" por montera (y aún sin llegar al punto de las para mi superiores, en este "reivindicador" ámbito, de las "Días de radio" o "Sombras y niebla"). Recomendable, claro está.

GUZZTÓMETRO: 8/10

jueves, 21 de junio de 2012

GUÍA RÁPIDA PARA ADORAR A LOS TALKING HEADS EN CINCO PASOS

A principios del mes pasado escribí una entrada titulada igual que la de hoy cambiando a la famosa banda del muy honorable Sr. Byrne por los aquí tan admirados Sonic Youth. En ella mentaba mis cinco elepés favoritos de siempre de los neoyorquinos padrinos del noise rock. Sin embargo, al rematar el asunto con el socorrido jukebox (de cinco canciones y via "goear" como siempre), se me ocurrió que podría hacer de ello una "chorrosección" al uso... y mensual, adelanto ya. Rápida y fácil manera pues de honrar a mis bandas/músicos predilectos... O no tan fácil quizá, que el sintetizar en solo cinco canciones las obras y milagros de según quién va a ser un trabajo chinos importante. En cualquier caso para esta segunda tanda me he decantado por la banda de este genial escocés de nacimiento y yanquiloide de adopción cuyas "cabezas parlantes" lograron hacerse un nombre en aquel mítico CBGB del segundo lustro setentero compartiendo tablas noche si y noche también con gentes del calibre de los Ramones, Blondie o Television (poca coña, pues). Ocho discos de estudio antes de partir peras que les avalan (como si hiciera maldita la falta), siendo algunos de ellos considerados como "masterpieces" intocables del medio rocanrolero. Mi favorito "Fear of music", ayer, hoy y siempre por supuesto, pero para el jukebox de turno pongo cinco de sus incontestables highballs que mantienen intacta su vigente frescura como el primer día... Que ese además es uno de los grandes logros de esta gente. A pesar de su heterogéneo y recargado en influencias discurso (que ahí reside su grandeza quieras que no), se las apañaron para "colar" una serie de temazos que sirven como insaltable puente de conexión a fans de The Fall o Swall Maps y fans de Pretenders o Police (sin tomar yo partido por nadie ahí, quede clarete -y que tampoco hay porqué-, que en un grado u otro a mi me agradan todas esas bandas). Y ahora solo queda ya subir el volumen del pecé como procede y "playear" en lo que sigue... ¿o es que a alguien no le gustan estas canciones por veces que las haya escuchado?. Y que, por suerte, escuchará (of course).

martes, 19 de junio de 2012

DUNE (1984)

INTRO. Pocos films creo que encuentre con mayor disparidad en cuanto a apreciaciones. La curva de reconocimiento para "Dune" oscila del "incomprendida masterpiece" al "joder, qué mierda infumable". Tal cual. Poca escala de grises, siempre generalizando, o gusta bastante/mucho o se detesta/aborrece... Producción sci-fi estrella del año "orwelliano" que juntaba a un arsenal de caras y nombres conocidos (o muy conocidos) en su cast, muy bien amparado bajo la pudiente chequera de la familia De Laurentis. La cual, por cierto, no sé si tragó con la Universal en cuanto a lo de dejar a Lynch al timón del asunto. En cualquier caso nos detenemos un momento en eso, pues el director de "Blue velvet" y la "productora familia" ya mentada acabaron real y rematadamente mal...

A pesar de lo "raro" (simplificando para no eternizar el posteo -y sin entrar a valorar aquí y ahora el estreno lynchero-) de su primer largo "Eraserhead", lo cierto es que aunque cueste de creer llegaba por aquel entonces a "Dune" el señor Lynch con la vitola de "director adecuado" para una superproducción mainstream del copón, "El hombre elefante" -su inmediatamente anterior e imprescindible film- mediante por supuesto. Aun quedaba tiempo ahí para que el famoso cineasta desarrollara su peculiar y popular visión que tanto encandila/rechaza según pareceres. El motivo del conflicto con los De Laurentis, vamos ya al tema, llegó al final de todo el periplo y en la sala de montaje, tras la pre y post-producción con todo lo que sería el rodaje del film en si de por medio (obviously)... "Dune" se estrenó con un metraje de dos horas y diez minutos aprox., la intención de Lynch era hacer (y de hecho lo hizo aunque no medrara) un filmaco de cinco horazas, existe la versión "director's cut" de turno de tres horas (la recomendada por los "duneros" de pro) aparecida muchos años después y, según cuenta la leyenda y por último, en verdad el metraje total rodado existente es de unas ocho horas (vamos, que se podría montar y editar un "Dune" de dicha duración de estar por la labor -que mejor no porque hasta al propio Lynch le pareció excesivo el tema... y con eso ya está todo dicho-). Vamos que al pobre David le atijeraron más del 50 % de lo que el tenía en mente (riámonos de la jugada que le hicieran a Scorsese con los "gangs", vaya) y el cabreo ulterior todavía le dura al creador de Lady Leño desde entonces... De hecho llegó a declarar, al poco de estrenarse el film de la entrada de hoy, que unos cojones iba a volver a trabajar con una "gran productora" en la fucking vida.


SINOPSIS NORMAL. Por orden imperial, la familia Atreides debe hacerse cargo de la explotacion del desértico planeta Arrakis, también llamado "Dune". Es el único planeta donde se encuentra la especia, una potente droga que es indispensable para los vuelos espaciales. Antes el planeta había sido gobernado por los Harkonen, cuyo despotismo había dejado una huella indeleble en la población. Cuando, con el beneplácito del emperador, los Harkonen atacan el planeta para recuperar el poder perdido, Paul, el hijo del duque Leto Atreides, tiene que huir al desierto. Allí, además de afrontar múltiples peligros, se le presenta una oportunidad de derrocar a los Harkonen.

SINOPSIS GUZZERA. Esto son cuatro planetas. En uno (Dune) hay un desierto con un recurso natural básico para la galaxia donde acontece la acción: una droga muy fuerte (la Especia) que sirve para viajar en tiempo y espacio (merced a unos ex-humanos mutados en abortos de kraken llamados Navegantes), amén de unos hippies remolacheros con los ojos muy azules por culpa de la cercanía de dicha droga y tal. En otro planeta está el emperador que acaba de recibir el encargo de los ya citados Navegantes de matar al hijo del regente (como son casi omniscientes saben que el muy cabrito puede ser el super-elegido-definitivo-tocacojones que nos va a quitar el chollo de traginar con la Especia y eso) de un tercer planeta al que, curiosamente, acaba de conceder el cuidado y extracción de la preciada (y ya repetida) sustancia ya que los que antes se encargaban, y con ello llegamos al cuarto y último planeta, son unos auténticos hijos de la gran puta... En fin, que todos para Arrakis/Dune con su desierto interminable y sus gusanos gigantescos a darse de toñas...

A FAVOR. Dice mucho del grado de implicación de Lynch con la obra literaria de Herbert (que no conozco y por tanto, es de cajón, no va a haber aquí comparativa en ese aspecto que valga -que ya es lo suyo: una novela es una ídem y un film lo propio-) el que a pesar de lo extenso y (por pura y galopante lógica) cargado en contenido de la obra escrita (sin saber yo si el film coge solo el primer libro de la saga o más -son seis novelas en total, tres editadas al estrenarse la peli-), los fans de la saga literaria suelen mostrarse satisfechos con el trabajo del de Montana... Ello generalizando, por supuesto, pero no es en pocos sitios donde he leido referencias apuntando a "peli para los fans de la obra de Herbert" o, incluso, "exclusivamente" para dichos fans. Comentando ya en 1st person a tutiplén, debo decir que a mi el film me gusta (e independientemente que, me consta, soy de los que suele comulgar bastante con la obra y peculiar manera de hacer de Lynch). Tiene una historia diferente (joder, si la tiene !), unos paisajes/pasajes de los del flipar despierto ("oníricamente evocadores" que dirían en algún otro medio más pijete), un elenco interpretativo con megacracks como Von Sydow, Ferrer o Dourif, habituales de Lynch como el propio e inolvidable MacLachlan (que después será el mejor protagonista posible de la mejor serie televisiva que he visto y espero ver jamás -hala-), McGill o Nance, y famosetes de distinta índole como Sean Young, Patrick Stewart, Dean Stockwell, Freddie Jones y un considerable etcétera hasta llegar al mismo Sting y sin olvidarme de una Madsen más joven que nunca pero tan guapa como siempre o, por supuestísimo, de ese bestial y repulsivo Kenneth McMillan como el más que sádico mandamás Harkonen que se carga el personal quitándoles la anilla del pecho cual 7up latero (el mejor rol del film para mí de largo). Hasta me gustan esos efectos bastantes chuscos por puntuales momentos que se dan (ojo a las astronaves, fuera de contexto espacial, que parecen pegadas al cielo con pegamento y medio a lo Gilliam del Flying Circus), llevándose la palma las trifulcas a cuchillo a lo "Perros callejeros 2"... En la primera aparición y antes de recubrirse con cuadrados fosforitos, Stewart (entrenador personal de MacLachlan) saca un cuchillo de pelar papas de los de toda la vida como arma a lo que un estoico Cooper responde de igual forma manteniendo ambos una compostura y dignidad de puro aplauso. En definitiva, no es "Dune" un film de entretenimiento ligero está claro, y tiene sus evidentes "peros" como ahora veremos, pero bien por su vertiente original (cuando no abiertamente freakera, si se quiere) bien por su innegable impacto visual merece la "recomendación expresa guzzera". Además, e importante, gana (y bastante) en ulteriores visitas. Que se sepa y aunque sea en la versión estándar de dos horas y poco.

EN CONTRA. La historia aún a pesar (o precisa y seguramente por ello) de lo trillado tiene su miga, los fx aunque más desfasados que los yelmos de latón tienen su encanto, la música de Toto (si si leyeron bien -y además la pieza central es de Brian Eno nada menos-) sale la mar de resultona, el elenco ya se ha comentado que fetén... ¿Dónde falla?. Pues a buen seguro que aquellos/as más avispados/as ya lo dedujeron... En todo el tema del montaje antes comentado, claro está. Hay escenas concretas exageradamente largas, diálogos que parecen arrancar faltando alguna premisa anterior importante, cambios bruscos de secuencia... En fin, varios tipos de cagadas de las que se puedan dar en una sala de montaje y de las que, a pesar de todo -se lo prometo-, el film de Lynch (que no lo comenté antes pero también guioniza el asunto) se las apaña para minimizar . Eso y, en menor medida, que haya que ser "duneólogo" para poder saborear esto en toda su magnitud real.

CONCLUSIÓN. Con toda su mitología de como fuera fraguada y en que circunstancias (superando ello a veces la consideración hacia el film en si) y su -innegable- colección de "cosas mejorables" a cuestas, lo cierto es que la incursión en la sci-fi de Lynch sigue siendo una película con una fuerza on screen considerable. Eso si, quien no la haya visto nunca por azares de la vida y quiera chewbaccas y espadas lásers para compartir en familia haría bien en buscarse otra cosa... Se insiste por último con lo de que gana en posteriores revisiones one more time y fin.

GUZZTÓMETRO: 8/10

 (Pd. El Agente Cooper explicándole a Sting en el backstage lo que opina sobre su decisión de disolver a los Police a fin de iniciar una carrera so lonely...)

sábado, 16 de junio de 2012

VEREDICTO FINAL (1982)

INTRO. Qué gran declaración de Newman hace ya la tira: "Hasta los cuarenta años no tenia idea ni de actuar ni de lo que era el trabajo de actor".  No sé hasta que punto estarán de acuerdo con ello su legión de fans pero tal muestra de humildad en una estrellaza de tal plumaje no podía quedar sin recompensa en este cuchitril. Así que hoy toca Newman granadete y de la mano del siempre aquí bienvenido Lumet nada menos, el cual aprovecha para, además de arrearle la colleja de rigor al sistema jurídico en el que tan poco confia(ba), tirar de las orejas a la doble moral eclesiástica y darle, al unísono, una patada en el culo al mundo de los grandes bufetes de leguleyos y sus tejemanejes avezados al ganar casos por montera,  muy por encima del impartir justícia que debiera... Y que de hecho parece ser lo de menos en su jerarquía de importancias en la muy oscura visión del asunto que tenía el realizador de los "12 angry men".

SINOPSIS. Frank Galvin (Paul Newman), un maduro abogado en decadencia, es un adicto al alcohol que sobrevive gracias a pequeños y rutinarios trabajos. Un antiguo socio le recuerda el caso, todavía sin resolver, de un error médico cometido en un hospital y del que Galvin se había ocupado. No es nada fácil para él trabajar de nuevo de forma profesional, pero su tesón es tal que no tarda en averiguar que puede ganar el caso. Es entonces cuando empieza a recibir ofertas económicas para arreglar el asunto sin ir a juicio. Pero Galvin está dispuesto a jugárselo todo, tanto para conseguir una importante indemnización para los familiares como para rehabilitarse como abogado y como persona.


A FAVOR. Además de lo comentado en la segunda parte de la "intro", y sobretodo, el magnífico trabajo de Newman y ese Frank Galvin que busca redención más allá de lo que a su carrera en la abogacía pertoca. Crudo el retrato del personaje en la entrada de Lumet, donde vemos a un personaje patético (amén de borracho y ensimismado en una espiral autodestructiva del copón) que redondea esquelas de periódicos con bolígrafos para personarse después en los velatorios a presentar sus "respetos"... Y perfectamente reflejados los pasos hacia la humanidad recuperada partiendo de esa desidia casi absoluta (muy expresivo el Sr. Newman, por ejemplo en la visita a la comatosa hermana de su cliente, si) . Se rodea además al protagonista de gente del calibre de Jack Warden (uno de los doce, bastantes años después) como el amigo y compañero del alma (vemos ecos del Stewart con su compinche de la "anatomía" según como en esa relación), la guapísma Charlotte Rampling en un rol como bastante ambiguo (y quizá más explotable, según se mire) y, cómo no, al gran James Mason como el abogado tiburón estrella del bufete que defiende la causa contraria... Por lo demás aplaudir la ambientación oscura y densa de lugares y contextos que la historia requiere, de la que buena culpa tendrá el famoso Sr. Mamet que guioniza sobre novela ajena y, ya por último, momentos puntuales como esa hipocresía del clero que patrocina al hospital denunciado que se muestra... "Ay,  pobre chica qué desgracia... ¿podemos perder el caso?". Mano fina tenía ud Sidney para estas cosas, desde luego.

EN CONTRA. Un cierto abuso de ritmo cansino por momentos en el afán, posiblemente, de acrecentar el ritmo de derrotado del protagonista (sobretodo en el primer tercio del film). De hecho, y como siempre esto es una opinión muy personal, parece que no le sentaría mal al todo resultante haber empezado antes con el tema de la trama y sacrificar parte de la presentación (por de puta madre que lo haga Newman, que lo hace)... Es, por puntuales momentos (y quede ello recalcado), como si la cadencia de inicio contagiara al resto del metraje y solo interesase (vuelvo a recalcar la recalcación del anterior paréntesis) marcar la transición del protagonista por encima del propio argumento... que por otro lado tiene fuerza suficiente (y más con Mamet de por medio me atrevo a afirmar) como para quedar soterrado en los niveles que a veces (recalco ello otra vez) parece.

CONCLUSIÓN. Buen film de abogados fulleros con el oficio habitual del Sr. Lumet en estas lides y un plantel fantástico con un gran y sobrio Newman a la cabeza. Recomendación guzzera al canto, vaya y no lo alargo más.

GUZZTÓMETRO: 8/10

jueves, 14 de junio de 2012

DÍAS DE VINO Y ROSAS (1962)

INTRO. Repasando el otro día "Chantaje contra una mujer", del mismo año que el film de la entrada de hoy, me preguntaba por qué Edwards no tiró un poco más en esa dirección (más oscura, se entiende). Lo intentó un tiempo después, si, pero o ya era tarde o las elecciones no fueron las que devieran... Eso por un lado. Y por el otro revelar el porqué he elegido hoy los tan populares días de wine and roses. Había empezado a escribir un posteo sobre ese recomendable "film de actores" de los 90 (con guión de Mamet) que me resulta "Glengarry Glenn Rose"... Harris, Arkin, Spacey, Pryce, Pacino, Baldwin... Todos muy bien, y eso que soy "pacinero" de la muerte pero no lo destaco de manera especial porque, repito, "todos" de coña por igual (comparamos roles en ese film concreto no en general, quede muy claro)... O, al menos, hasta que tratamos de valorar individualmente y llegamos al Sr. Lemmon y su trabajo en ese largometraje... Y se los pasa por la piedra a todos juntos. El resto son buenos pero él es más y cualquier argumento en contra es negar la evidencia de lo que tienes en los morros más allá de simpatías o querencias personales. Es por eso que me apetecía recordar un film donde la capacidad dramática del gran Jack Lemmon brilla con acongojante fulgor y pongo, de paso, mi minúsculo grano de arena para ver si entre todos los amantes del cine acabamos ya con esa gregaria y tan errónea idea de muchos/as de identificar a Lemmon únicamente como actor cómico.

SINOPSIS. Joe Clay, jefe de relaciones públicas de una empresa de San Francisco, conoce durante una fiesta a la bella Kirsten Arnesen. La muchacha se muestra cautelosa al principio, debido a la afición de Joe a la bebida, pero después sucumbe ante su simpatía y se casa con él.

A FAVOR. Posiblemente junto a los "Días sin huella" de Wilder la más desgarrada visión on screen de lo que el monstruo del alcohol puede destruir sin piedad que medie... Y ojo  que por lo menos en la otra tenemos luz al final. Aquí en el final tenemos una resolución que te raja el alma de arriba abajo con esa guapísima (y soberbia actriz) Lee Remick alejándose del piso en la panorámica subjetiva de un abatido Lemmon con expresión de derrota total mirando desde la ventana con las luces de neón de un bar de la calle reflectando (es complicado transmitir tanto sin parecer siquiera intentarlo y se entiende como para el gran maestro ya mentado, Wilder, trabajar con Lemmon era "la felicidad")... Blanco y negro crudo de narices para acrecentar sensaciones, subrayado por la partitura del fiel y gran Mancini, y un enorme Blake Edwards marcando los pasos de la fatal transición hacia el abismo, físico y mental, de sus dos protagonistas. Les vemos perder la juventud, la autoestima, las ganas de vivir... no hay compasión ni para ellos ni para el espectador que siempre podrá consolarse, eso si, con un par de interpretaciones para enmarcar y atesorar para los restos y más allá.

EN CONTRA. Recupero para la ocasión, que hacía ahora tiempo que no lo utilizaba, aquello de "ruido de grillos en la noche"...


CONCLUSIÓN. Devastador (y triste) a la vez que indispensable (e irrepetible) film, de esos tan contados que logra purgar el alma como bien pocas cosas. Como el "Berlin" de Reed, por buscar un homólogo sónico, o aquella "Johnny cogió su fusil", por buscar otro peliculero, es de esos viajes que se te queda clavado a poco se le preste atención... Y ese final, se insiste, duele pero al mismo tiempo nos hace oir una voz interior que conviene escuchar... "buena Sr. Edwards, con un par" -o similar, que indique en definitiva el reconocimiento por un gran trabajo cuadrado de pe a pa como vendrían a ser los cojonudísimos "Days of wine and roses"-.

GUZZTÓMETRO: 10/10

miércoles, 13 de junio de 2012

PHISH/"Farmhouse" (2000)... POR LA GLORIA DE Mr. GARCIA !

Vaya discarro les salió a los Anastasio y cia con este "farmhouse" hace una docena de veranos... Pero vamos por partes. Le comentaba el otro día al querido archienemigo que uno de los mayores pesares (de los muchos) que tengo de cara a mis carencias de conocimientos rocanroleros és, desde luego, no haberme metido nunca a fondo con los Grateful Dead. No soy un ignorante total que, por lo menos, tengo controlado y bastante su sacrosanto díptico de 1970 ("workingman's dead" y "american beauty" -"friend of the devil" is the song !-), pero me consta que sus últimos sesenta y esa primera mitad setentera no queda exenta de otros grandes logros y de eso no tengo ni repajolera... Y jode (hay que meterse al tema ya) porque me atrae en verdad el concepto jam band ese de "tenemos esta canción que es bien bonita pero la vamos a tocar como nos salga la huevera cada vez, que lo sepáis". Y si de jam bands hablamos queda bastante cristalino, de cara a la gran leyenda rocanrolera, que los Grateful son José, la Virgen y el niño juntos. Erradicaré el tema con los de Jerry Garcia por supuesto pero hoy me detengo con unos de sus discípulos más destacados: los Phish de Trey Anastasio. Posiblemente la banda que más y mejor toma el relevo de la mítica formación antes referida según un elevado número de seguidores "jam-rockeros" de pro de ayer, hoy y siempre, y de no pocas partes del mundo por añadidura.


Vaya de avanzadilla que la discografía oficial de Phish tiene como, siendo prudente, el doble de directos (el habitat y razón de ser definitivo de una jam band por definición, claro és) que de álbumes de estudio. Y dentro de estos últimos se suelen mencionar algunas de sus referencias noventeras a la hora de mentar su "masterpiece" total. Para unos es "Slip, stitch and pass", para otros "Billy Breathes" o "Rift" y, mayoritariamente, se suele acudir a su fantástico "A picture of nectar" del 91... Bien, para mí, el mejor disco de Phish es este "farmhouse" y no me bajarán del burro ni a tiros (que de estos me empapé bien hace cinco o seis veranos en que apenas escuchaba nada más). Y me da lo mismo que se trate de ningunear con argumentos (más que discutibles) como que "es su disco más accesible y menos definitorio" o "és un disco de Tom Marshall más que de Phish". Para mi es, directamente, un disco para atesorar junto al "Lions" de los Crowes o el "YHF" de los de Tweedy como unos de los mejores álbumes de rock objetivamente hablando de los que llevamos de milenio y punto (que si no es "objetivamente" -o intentándolo al menos- ya digo que para mi "The eternal" de los SY o ese "beyond" de Mascis y cia se follan a esos tres y muchos más juntos... porque ya es más mi rollo habitual -costelladas siempre al margen y sin desmerecer a los ilustres mentados que me encantan, cuidado- y con ellos no hay objetividades ni gaitas, se admite).

Y así, mientras me intento hacer con los discursos de su nueva referencia de estudio ("party time" grabado hace un par de años pero editado por vias oficiales este 2012 y ya en mi poder) que me está costando pero ya voy rascando caviar, les dejo con "farmhouse" y ese flamante tema de apertura homónimo que me recuerda (no se si feacientemente o es que estoy como una chota definitivamente) al "no woman..." marleyero... O si prefieren con la alegría de "heavy things", el sofoco de club de "sand", el groove de "gotta jiboo", la saltarina "back on the train" o, entre otras, las caricias de "dirt"... Todo ello antes de afrontar mi hat-trick definitivo con la marcheta vacilona de "twist", el extraño crescendo con guitarrasos del morirse del gusto y súbito parón final en el que se basa "piper" (mi predilecta, yes) o, por supuestísimo, el glorioso final con esa instrumental "first tube" que te remueve y se te clava en la almendra lo que no está escrito. Y de mientras, por mis partes, a seguir rebozándome en este "party time". Bendito problemón, ni qué decir.

martes, 12 de junio de 2012

MOBY DICK (1956)

INTRO. La versión más recordada on screen del clásico del Melville que toca hoy. Seguramente la obsesión por la venganza más famosa de todos los tiempos de la ficción, independientemente del medio. Y, mientras preparaba el "sarao" -buscando "sinopsises" y "pósteres", si se prefiere-, pedazo sorpresa me he llevado... Hacia ya algunos días que quería poner otro Huston y al enterarme que, precisamente, hoy se cumplen nueve años del fallecimiento de Gregory Peck pues, hombre, ya para que seguir buscando... Además sale el gran Orson por ahí en medio. Sin embargo, la antes mencionada sorpresa ha sido descubrir que firmando a cuatro a manos el libreto (ex aequo con el propio Huston) aparece nada menos que el recientemente desaparecido de nuestro plano existencial Ray Bradbury... ¿Pero éste señor no era uno de los supercracks de la sci-fi escrita de all the times?. "Y que", ya me he contestado yo mismo, si. Estamos pues, al fin,  en un caso de esos de concatenación chipirifláutica y rocambolesca de talentos (y narices) y, faltaría, todos estos juntos sumando (Melville, Huston, Bradbury, Peck y Welles) como que no dejan mucho espacio a la decepción, no.

SINOPSIS. Ahab, el capitán del Pequod, un barco ballenero, vive obsesionado por dar caza a Moby Dick, la gran ballena blanca que le arrancó una pierna y lo llenó de odio y sed de venganza. Por esta razón, consagra su vida a navegar incansablemente por los siete mares hasta que consigue dar con su presa.

A FAVOR.  Sin duda la ambientación lograda por realizador y asociados debe ir por delante por lo puro acongojante que les quedó, si. Y es que Huston es/era  un grande se mire por donde se quiera ya que, además, prefiere (con la ayuda de Bradbury, recordemos) constreñir la historia a la obsesión pura y dura del inmortal Ahab (que es el auténtico motor de esta tan célebre historia) por encima del relato de aventuras que, no se olvide y obvio, también es y que no se olvida de mostrarnos. Buenos efectos... y para la época o no, ya que (me repito) no es "Moby Dick" un cuento de caza de monstruos marinos al uso (no es el Tiburon de Benchley/Spielberg, sin desmerecer y por ejemplo... esto va de venganzas y fijaciones y no de arponeos a mansalva aunque tanto aparezcan), y no precisa, o no se resiente especialmente, de si los fx le parecen a quien toque  horribles, cojonudos o funcionales sin más. Gran trabajo de un Peck  muy alejado de los trabajos de galán, o buen tipo en general, con el que se le suele asociar y perfectamente arropado por unos secundarios bombásticos que van del gran Orson, pasando por Leo Genn o Richard Basehart (a cual más cojonudo)  para terminar, por ejemplo, en un fantástico Harry Andrews. Mucho más a mi parecer que otra "peli de aventuras más", de igual modo que la inmortal obra de Melville no es una "novela de aventuras más"... La magia como siempre en la páginas, claro qué si, pero el papá de Angelica sabía "un poco" de esto del cine. Y se nota desde luego.

EN CONTRA. Más allá de algún chiste, tan gratuito como comprensible, al comparar la caracterización de este Ahab con el icónico aspecto de Abraham Lincoln no se me ocurre nada... Y, chorradas al margen, solo puedo apuntar que (muy personalmente) una mayor concreción en metraje (que tampoco es un film largo o que se hace largo)  hubiera sido la guinda guzzera definitiva. Aunque recalco no se olvide lo de "muy personalmente", quede clarete.

CONCLUSIÓN. Volvemos al principio del todo  con lo de "la versión más recordada on screen del clásico del Melville", a lo que sumamos ahora un "y sin duda la mejor". Una de las cimas de la literatura de cualquier época con los protagonistas, y en los distintos niveles, que he mentado antes... Si alguien quiere echar agua al vino en su derecho está, faltaría, pero a mí  el "Moby Dick" de Huston siempre me ha parecido y me parecerá fetén... y algo bastante infravalorado en líneas generales, ya puestos.

GUZZTÓMETRO: 9/10

Pd. Dale Bonzo !

viernes, 8 de junio de 2012

EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES (1957)

INTRO. Hace ya algunos días me espetaba una amiga lo siguiente: "Pero mira que eres raro tú...". No estoy del todo de acuerdo, claro. Lo que no negaré, eso si, es que tengo una serie de obsesiones y/o costumbres algo particulares... De hecho una de ellas es lo  que me hizo acreedor de la anterior afirmación y fue el comentar que tengo la costumbre, desde hace un tiempo considerable, de dormir con auriculares con sonido de tormenta/lluvia  y antifaz (que la luz me fastidia)... No creo yo que haya pa'tanto, la verdad ("¿raro?", quite quite, que eso -lluvias y antifaces- lo hace más gente de lo que parece).  Pero veamos otros guzzest hits (para después reenlazar toda la información en gloriosa colisión): los pulpos (no los calamares ni las sepias) gigantes; el que se me discuta que las cerezas son la mejor fruta que hay; mi ya célebre odio por los putos espárragos;  mi drama con los patos... es el animal que me cae más simpático y a la vez mi carne predilecta -con el obvio trauma que ello conlleva-; los faros y los acantilados... Y entre algunas otras fijaciones, berrinches, manías (y similares), todo lo que envuelve la icónica figura del Yeti. Por supuesto. Así, al igual que me ocurre con aquellas pelis donde aparecen pulpos gigantes, si me entero de alguna referencia fílmica sobre "el abominable..." a por ella que voy, de cabeza y sin casco. Y sin cuestionarme siquiera un ápice la calidad que me pueda encontrar... que mis toñas me he llevado (no les engañaré, no). Aunque hoy, eso si y por lo menos, tenemos a la Hammer de por medio.


SINOPSIS. El científico John Rollason se une al implacable aventurero Tom Friend en la búsqueda del misterioso yeti. Cuando descubren que la criatura posee una gran inteligencia, la diferencia en la personalidad y la motivación de cada uno de los hombres, provoca un enfrentamiento entre ellos.

A FAVOR. La institución de la Hammer Val Guest (el director de los Quatermass  nada menos) firma un entretenido film con evidentes claroscuros a costa del mito del título. El gran Peter Cushing y Forrest Tucker (el otro actor más conocido) asumen a sus protagonistas con credibilidad (tenemos algún buen careo interpretativo por ahí en medio, al loro) y los secundarios no chirrían. Bastante conseguida en líneas generales la tensión de menos a más y mejor giro, desde el guión, sobre el mito Yeti... Spoiler que te crio: lo(s) presentan como una especie de raza que vive al margen de la civilización en vez del huraño y solitario mono de dos metros que te calza un sopapo burrero a lo Bud Spencer a la mínima que se tercia. No es perfecta, tan siquiera una de las mejores referencias de la casa, pero desde luego (y más allá de lo bien medido del metraje, que esa es otra) merece mayor consideración que el "sufi" raspado de crítica que he visto en más de un sitio... Sobre todo si entendemos que ofrece justo lo que vende (¿qué coño espera alguien que se pone a ver un film que se llama así?).

EN CONTRA. Los bajones de tensión que se dan de vez en cuando y alguna cantada de timing bastante jevi metal... Aún entendiendo que este tipo de producciones (de la marca ya mencionada) tienen un encanto especial que logran que muchos nos pasemos según qué por el arco del triunfo en aras del satisfactorio todo resultante, demasiado se tensa ese "encanto" cuando en planos cortos y medios es de noche y al cambiar a los largos, dentro de la misma escena, es de día... Los decorados de forespán hasta que molan y todo, si, pero eso es ya es abusar un poco...

CONCLUSIÓN. Film entretenido de la británica y popular Hammer aunque no pertenezca a las ilustres de la colección y con el gran Cushing en danza... Tema de estilo en definitiva  (y de la Hammer para el caso) que se dice y esto, aunque no me de para la "recomendación expresa", no deja de tenerlo.

GUZZTÓMETRO: 7/10

martes, 5 de junio de 2012

MATAR O NO MATAR, ÉSTE ES EL PROBLEMA (1973)

INTRO. Algún día alguien va a tener que currarse una enciclopedia (ilustrada o no) sobre  todo el tema este de las licencias del personal a la hora de traducir los títulos (con la punta del cimbrel, en muy ingentes ocasiones) de las películas, y haciendo especial hincapié en aquellos casos más burricalvos que en la historia del medio se nos ha "regalado" (con sus explicaciones y porqués a ser posible), claro... Que, ojo -dígase todo-, tampoco es un asunto nuestro exclusivamente autóctono... En cualquier caso, mientras esperamos ese día apretando las "jaws" (o los "tiburones"), ahora toca una del tan aquí admirado, y siempre bienvenido,  señor Price. Al que, por cierto, no sé si le explicó alguien porque en este país se cambió un título tan cojonudo como "Teatro de sangre" por esto de "Matar o no matar, éste es el problema". Y si alguien es tán cándido/a o comprensivo/a de relativizar y aún excusar el tema, por lo del guiño shakesperiano a colación del argumento, le invito sin más preámbulos a irse al parque a ver que tal crece la hierba...


SINOPSIS. Edward Lionheart (Vincent Price), prestigioso actor de teatro inglés, especializado en los personajes de Shakespeare, sufre un duro revés, cuando el Círculo de Críticos de Londres le deniega un prestigioso galardón. Empujado por la ira y la humillación, planea, meticulosamente, una insólita venganza, que consiste en eliminar, uno por uno, a todos aquellos críticos que despreciaron su talento. Lionheart les irá proporcionando distintas muertes, inspiradas en las que el maestro Shakespeare describió en sus más conocidas obras.

A FAVOR. Pues por supuestísimo el negro humor del que hace gala y ese Price desenvolviéndose a sus anchas con un papel que, como en alguna otra de antes o después, recuerda quizá en exceso al aún superior -para mí- Phoebes pero que en última instancia, entiéndase, nadie puede hacer mejor que él. Los momentos de "ejecución crítica" con esas puestas en escena con los mendigos y tal resultan, desde luego, de lo más cachondo y uno/a comulga fácil con esas muletas argumentales apañadas en tres minutos (que acompañan a las mentadas "ejecuciones" -que es lo que más puntua aquí, nadie se engañe-), como la ramplona investigación criminal (la intentan hacer tan tópica adrede y no les sale) o el momento flashback en que el gran actor es rescatado por los homeless que lo acojen como nuevo rey de ratas. En fin, bastante entretenida y por eso le calzo lo que le calzo en el Guzztómetro (tm), la puntuación que suelo endilgar a esas pelis que no me parecen malas en ningún caso y sí francamente entretenidas/interesantes (según tipo de propuesta) pero que dejo en la antesala, por un u otro motivo, de la recomendación expresa guzzera (de 8 pa'arriba, recuerdo).

EN CONTRA. Y aquí el lastre, ese "un u otro motivo" que acabo de escribir, es un realizador salido para la ocasión del medio televisivo (Douglas Hickox -que además ya por el nombre tiene la desgracia de parecer una imitación de baratillo de Sir Alfredo-) cosa que posiblemente jamás debiera haber  hecho... No se marca apenas el ritmo de menos a más del que estos productos se alimentan en gran medida (esto flota pero no avanza) en sus más plausibles ejemplos y se detiene, además y sin previo aviso, en las zonas más anodinas de la historia en más de una ocasión... Y aún con todo, qué cosas, casi roza la "recomendación expresa guzzera" ya que en ese guión del tal Greville-Bell se dan giros realmente logrados, o (por lo menos) divertidos... Lo qué hubiera hecho el De Palma de esa época con esto !.

CONCLUSIÓN. Amena producción británica que alterna logros y carencias y que, eso si, hará las delicias de los fans del gran Vincent (ni que sea en "esporadical mode") a los que no (nos) importará, o no hasta extremos fatalmente preocupantes, la colección de clichés aquí integrados. Podría haber sido mucho más, si, pero cumple.

GUZZTÓMETRO: 7'5/10

GRUPO SALVAJE (1969)

INTRO. Sam Peckinpah es un realizador que proyecta un maniqueísmo interesante e importante. Maestro del montaje y profundidad psicológica de sus roles para unos, pollastre avezado al cine de acción sin más que añadir y que gozó (goza) de desproporcionada consideración para otros... Si tuviera, a partir de ahí, que tomar como guía la última referencia que recuerdo haber visto de este hombre, "Los aristócratas del crimen" (que me decepcionó y bastante), podría entreabrir un poco la puerta a los segundos... vale, por qué no... ¿Por qué no?... Pues por "Perros de paja", "La huida" (y eso que yo no soy muy de McQueen, precisamente), "Pat Garret y Billy the Kid", "La cruz de hierro" (maravilla de film) y, obvio, por este memorable "Grupo Salvaje", entre alguna que otra que ahora se me escape al enumerar de memoria. Cine adusto, rudo y con pocas concesiones el de Peckinpah que, de alguna manera, se las apañó para hacerse con un estilo propio que acercaba a Fuller y a Leone en cuanto espíritu, mientras se nutría de las enseñanzas clásicas de los Ford o Hawks en cuanto a estética... Y es que al fin, por mucho que haya quien insista, Tarantino es a Peckinpah lo que Stone a Kubrick: una comparación imposible de ser considerada realmente en serio más allá de lo anecdótico (o de algún título puntual, si se prefiere)... Bienvenidos pues, sin más preámbulos, al mundo de Bloody Sam.


SINOPSIS. Un grupo de veteranos atracadores de bancos que viven al margen de la ley y que actúan en la frontera entre los Estados Unidos y México, se ven acorralados a la vez por unos cazadores de recompensas y por el ejército mexicano.

A FAVOR. La alfombra del descansillo de este film desde sus (inolvidables) créditos de inicio son unos niños observando como unas hormigas devoran a unos escorpiones para después , qué majos, prenderles fuego. Así que no, se lo juro de veras, no és una comedia familiar lo que sigue... Contundente y efectiva propuesta visual la elegida por Bloody Sam (que me encanta el mote, si) y desarrollada por el tal Lucien Ballard, como efectivo (y algo más... cojonudo, por ejemplo) lo és también el guión que el propio Peckinpah firma a cuatro manos. Bestial la curva argumental firmemente incrustada en esa "huida hacia delante", sin disimule que valga, sobre la que se cimenta el film, alicatada por todos lados por unos roles/intérpretes de tracas, pañuelos y olas en las gradas. Espectacular Holden (del que me confieso fan sin peros a valer desde que viera "Sunset Blvd" por vez primera hace la tira no lo siguiente) como el prota principal, como también lo están el gran Borgnine (siempre con "Marty" hasta la muerte), Ryan como el jefe de los cazarecompensas y ex amigo-forajido o, por supuesto, los siempre cojonudos Oates (que bueno era este hombre, joder) y Ben Johnson como los hmnos de la pandilla. Y es que con ese cast... Difícil cagarla, si (y si sumamos al pérfido Mapache ni te cuento). Finalmente (en este apartado) nunca ha faltado quien ha tratado de echar heces encima de estos "salvajes" por los excesos del realizador en las escenas de disparos... Lo que nunca he entendido. Hay dos grandes (por lo extenso) secuencias de "ensalada de tiros" en la película, vale, pero una es la presentación ("ya estaaamos aquiií somos las vedeeettes del shooow" -muy bien hecho y gran declaración de intenciones, vaya-) y la otra es el desenlace (el aria final y definitiva, la caída de telón que se ha venido fraguando durante más de dos horas -mejor hecho que lo anterior incluso, qué narices-). Y, además, la honesta manera de presentar una historia tan  escandalosamente directa sin sacrificar del todo los pasajes de lucimiento fotográfico es un mérito que no creo nadie deba quitarle al ya hace largo tiempo finado cineasta californiano.

EN CONTRA. Pues que sin cargar con excesiva ira contra el señor Fielding que firma la partitura, lo cierto es que me resulta imposible recordar la música (funcional sin más por lo oido) de este film... No todo el mundo puede ser el gran Ennio, por supuesto, pero (para mí al menos) a esto le calzaría de perlas una soundtrack de esas melismáticas como ella sola... y no es el caso. Eso y el que haya gente que la tilde siempre de excesivamente larga... Peckinpah cogió el sol fordiano y lo tiñó de rojo para dejar el sub-género "western crepuscular" justo en este punto y nadie a posteriori, ni siquiera el gran Eastwood, ha avanzado más con él aún. Si le sobran o le faltan quince minutos es una estupidez completamente gratuita, según lo veo, si atendemos a que esto no es una aventura del oeste sin más, no, es una larga procesión hasta el final digno al que, sin duda, sus protagonistas saben que acuden. Y es ahí, en ese fuego lento de certera perdición, donde radica su belleza muy por encima de lo que pueda opinar el mogigato de turno que solo oye los disparos sin mirar más allá.

CONCLUSIÓN. Más que recomendable film de un Peckinpah más Peckinpah que nunca y que trasciende más allá del género por su ya mentada y conseguida mezcla de crudeza y belleza (y tanto en lo visual como en lo argumental, me repito, si). Para mí el mejor film de Bloody Sam junto a los "Straw dogs" y esa "La cruz de hierro" que proponía al principio con un maduro Mason sencillamente espectacular.

GUZZTÓMETRO: 9/10

viernes, 1 de junio de 2012

LAS MEJORES SEGUNDAS CANCIONES DE DISCO DE TODA LA HISTORIA DEL MUNDO

Mi capacidad para hacer el chorra no conoce límites. Ahora pongo "las segundas...". Que me quedo tan ancho y que no pare el filón. Luego vendrán las terceras, las novenas y, finalmente, el lógico colofón con "las primeras mejores canciones de...". Por supuesto la gracia es espaciar este tipo de posteos (que tampoco quiero perder a los amiguetes bloggeros que están por el tema cinero y que esto del rock se la trae al pairo) pero, anda-mira-tú, no me he podido estar de poner esto de hoy. Y, con esta nueva remesa de la saga, si que el buscado efecto "aquí te pillo" es total. Tras currarme lo del jukebox de abajo (que escúchenlo ni que sea por encima, plis, que es un coñazo de hacer por los tiempos de subida en goear y eso) ya me han venido tropecientas opciones más: "time table", "grace", "only the strong survive", "infinite dreams", "pictures of you", "dreams", "Atlantic City", etc... He optado por este formato (lo del jukebox) también para intentar lograr un mayor efecto surprise. Que aunque las canciones son más famosas que dios y el demonio (el que no las conozca, o al menos le suenen, todas ya puede tirar su diploma de rocanrolero y volverse a la academia en septiembre para recuperación), el tema de como están dispuestas, de menos a más (la favorita es la última que asoma -la 10 que es la 1, vaya-) tratan de buscar cierto suspense "hitchrockero" (¿estará tal o cual?) que, por otro lado, de no lograrse tampoco pasa nada porque las piezas son tan célebres como cojonudas y escucharlas (aún por cojonésima vez) nunca es tiempo perdido, ni qué decir. Tres puntualizaciones: Costello nunca entrará en estas jerigonzas (lo escribo por si a alguien extraña -el tongo sería inevitable por parte del menda-); se admiten y, de hecho, se aplauden alternativas en comentarios; y finalmente recuerdo que esto (este tipo de entradas) no podría estar más lejos de intentar pontificar sobre nada desde su origen y que es realizado por pura evasión lúdica del que suscribe (y si es del que lee -ni que sea uno/a-, pos ya niquelado)... Insisto además que estas selecciones podrían ser interminables, desde luego, pero (volvamos a la primera frase de este texto) me entretiene jugar al "a ver cuáles son las primera que me vienen y esas son las que se quedan"... Y aunque después joda recordar las prematuramente olvid... mierda !, "friends" del II... y "friend of the devil", y... aaargh !.