lunes, 30 de abril de 2012

Vs. (SIETES Y CORDEROS)

En esta nueva chorrasección, cuyo título no deja dudas, la propuesta és comparar a la brava y de gratis dos films cuya semejanza y repercusión se antoja como bastante obvia. No es el colmo de lo original quizá pero, ojo, también es lo de "es un trabajo susio pero alguien tiene que hacerlo"...
Para empezar, además, tampoco me he estrujado demasiado las cornamentas: "The silence of the lambs" (Jonathan Demme, 1991) contra "Seven" (Fincher, 1995). Los dos thrillers ("psicológicos" que le añadieron para hacerlos todavía más chupis de cara a vender la burra) que marcan la década noventera, gusten o no gusten, se acepte o no se acepte. Y sin más... Fight !

Historia. Las dos funcionan francamente bien según lo veo y vaya por delante. La de Fincher és un guión original y la "corderil" una recreación de la novela de Harris... Y quizá ese  origen literario (aunque obviamente Thomas Harris no sea ningún Faulkner ) le da una mayor profundidad a la historia de Buffalo Bill. Dicho de otra manera: el diámetro argumental de los corderos parece ser más amplio (o parece que se sugiera o proponga algo más de lo que vamos videando) y, por contra, 7 funciona (que lo hace y no poco) tirando más del llamado "salto de mata" persiguiendo el impacto de  "aquí te pillo" para darte el sobresalto cuando corresponda... Que muy bien les quedó pero, ay, en este apartado me quedo definitivamente con el fuego lento de Demme porque, amén de gustarme más, entiendo que su proyección a visualizaciones posteriores es francamente superior.

Personajes/intérpretes. Sin ser precisamente un fan de Hopkins (dejémoslo así) pienso que si juntamos todos los demás personajes de ese film, y les sumamos los del otro, no hay nada que alcance la potencia on screen de Lecter... Después, con las secuelas, el tema se desdibuja para convertir al buen doctor en una suerte de Freddy Krueger versión "thriller psicológico" (eterno reverso pernicioso de las secuelas... ¿innecesarias?) pero en ese momento, cuando los corderos se estrenaron, la fascinación por el rol de Hopkins fue algo que no encontramos en "Se7en" por mucho que busquemos. Y hasta hoy. Además está Buffalo Bill (con su baile de cimbrel oculto inclusive) o, por supuesto, esa Clarice de la Foster... que aunque Freeman tenga un registro (veterano que da consejos al prota que toque) más que afinado, a su papel no le alcanza en mis pareceres para hacer sombra a la novata "agenta" de la otra. Y aunque Pitt me ha ido ganado en simpatía y credibilidad con los años (hasta cierto punto, cuidao), no seré yo quien compare la pericia interpretativa de Brad  con el oficio, más allá de debate alguno guste o no, 4x4 de la Jodie.  Otro roles secundarios (Glenn o Ermey, cada uno en su peli) no tiene mayor repercusión, lo de Spacey está bien pero es figureo y poco más y, según lo cuento yo, el papel de la Paltrow lo podría haber realizado un geranio sin excesivos problemas... Seguimos balando.

Música. Empate total hasta el punto que ambas bandas sonoras son de Howard Shore y  ambas son cojonudos acompañamientos de los que se nos viene ofreciendo. Para qué más. No haremos "ganar" de nuevo a Demme por mucho Tom Petty que se nos ofrezca en algún momento puntual...

Dirección y demás. Sendas pelis parten de una presentación oscura asentada sobre una fotografía de aires (muy) intencionadamente sombríos... Lo que está muy bien para llenar con estética la perdidas de pistonada en la intensidad de trama (claro que si, a todos nos gusta Blade Runner -que para mí se pasa por la piedra a las dos juntas sin empezar a sudar, aunque sea tema a parte-). Y en este apartado (fotográfico) es "seven" con su, por momentos, marchamo de videoclip la que saca mayor tajada en cuanto a ritmo/intensidad con su apreciable retahíla de planos cortos-medios con lluvia de fondo. Los corderos, a su vez, presentan una mayor variedad de escenarios lo que enriquece más a nivel global (és "más bonita de mirar" en líneas generales) pero, quizá -solo quizá-, hace que la personalidad del realizador-firmante tras la cámara tenga un menor peso específico. Resumen: Fincher logra dejar mayor huella en su film que Demme quien, por otro lado, demuestra dominar bastantes más palos tanto en elección de planos como diversidad.

Conclusión. Y estaríamos un rato, si, pero no quiero eternizar el tema (y ya caerán las pelis con posteo propio en el blog cuando menos se piense). Y, en cualquier caso como guzzero colofón, solo queda señalar que aquí el menda se queda siempre con la tensión de "El silencio de los corderos" por encima de los impactos de "Seven"... Todo ello sin dejar de recomendar las dos referencias (pelín sobrevaloradas en sendos casos desde mi modesta perspectiva, todo sea dicho).

(Pd. EL SILENCIO DE LOS CORDEROS: 1 - SE7EN: 0 -que esto no da para "encuestear" pero... ¿van a permitir ésta afrenta sin rechistar los fans de John Doe?-)

viernes, 27 de abril de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 10. "LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO" (1982)

SINOPSIS. Comienzos del siglo XX. Tres parejas se reúnen para pasar un fin de semana en el campo: un inventor que ha creado una `bola para atrapar espíritus` y su mujer, que tiene problemas sexuales; un racionalista y pomposo profesor de filosofía y su prometida, mucho más joven que él, y un médico, mujeriego compulsivo, y su última conquista. El ambiente idílico propicia la confusión emocional de los personajes.

A FAVOR. Allen se atreve con una muy libre lectura del clásico del señor William a ritmo de Mendelssohn y con una fotografía que por momentos parece querer hacer las veces de homenaje impresionista. "Pues vale... pero no deja de ser un título entretenido pero menor en sus años de mayor acierto", argüirá alguien (y no sin su parte de  razón). Pero conviene atribuir al film algunas cualidades interesantes (y más allá de lo de ser la primera colaboración con la Sra. Farrow) que también puntuan: es el film de mayor sinergia con la naturaleza que jamás filmara este genial roedor de urbe (y no sale mal parado el pájaro de este cursillo acelerado de la "filmamenta" de exteriores autoimpuesta); los papeles del entonces fiel Tony Roberts o del gran José Ferrer son tan divertidos como el suyo propio; hay algún diálogo/frase que ahí queda ("el amor y el sexo son cosas muy distintas; el sexo alivia tensiones y el amor las crea"); la textura casi naif de buena parte el producto en interesante colisión con la acidez verborreica habitual de Allen crea un contraste bastante cachondo; y, entre otras, el tono vodevilesco que raja el (ajustado) metrado de arriba a abajo... Y que, cuidao, no se olvide que hablamos de los mejores años de Woody en definitiva  y un "título menor", en dicho lapso, puede ser más o menos memorable según pareceres pero, también, su calidad ahí está.

EN CONTRA. Como fácilmente se deduce de lo escrito arriba, la ligereza (enfermizamente bucólica por momentos) que con tanto celo se pretende proyectar desde éste film puede jugar, según como, en contra. Momentos divertidos, algún diálogo muy logrado (me repito), pero un todo resultante que, a la postre, desmerece sus ya mentadas bondades... Aunque, se admite, quizá con demasiada sangre habida cuenta de algunas obras que preceden/suceden en la época a la estampa "campestre-allenera" de marras y que nos ocupa.

CONCLUSIÓN. Entrenido film que tiene la desgracia de ser precedido por "Manhattan" y "Recuerdos" y sucedido por "Zelig" y la igualmente superior (y comúnmente) ninguneada "Broadway Danny Rose"; así como  un meritorio descanso del habitual asfalto que, por supuestísimo, nuestro gafudo prota en seguida recuperará (no creo nadie lo dudase, ya entonces). Y, para terminar, especialmente divertido (se insiste con ello también) el pomposo y redicho rol del Sr. Ferrer.

GUZZTÓMETRO: 7'5/10

jueves, 26 de abril de 2012

EL FUNERAL (1996)

INTRO. Comentaba hace ya unos años uno de los críticos de cine más o menos famosetes de nuestra geografía (me parece que era el Figueras) que una de las imágenes más sombrías que recuerda haber visto jamás en un festival fue en Cannes y con Abel Ferrara de protagonista. Por lo visto el tipo, sentado al solete en una terraza durante lo que debía ser horario destinado a conceder entrevistas a la prensa a fin de promocionar el film del posteo de hoy, se limitó a ingerir un copioso plato de spaghettis sirviéndose de las propias manos (el guarro) para después quedarse frito durante horas, ahí tirado en la misma silla y borracho perdido... En fin. Ferrara, otro que iba para tenor y se quedó en corneta. Pero cuidao, "Bad lieutenant" (la original, la buena con Keitel, que el remake yo no lo veo mientras pueda evitarlo) y muy (pero muy) especialmente esta "The funeral" ahí quedan.

SINOPSIS. Los Tempios son un clan mafioso dirigido por tres ambiciosos hermanos. Cuando se inicia la historia, toda la familia está reunida para asistir al funeral de Johnny, el hermano menor que se supone ha sido asesinado por Gaspare Spaglia, su máximo rival en el mundo del crimen. Ante su ataúd, sus dos hermanos mayores, Ray y Chez, dos hombre torturados por su violento pasado, claman venganza. La vendetta ha comenzado y nadie está libre de ella.

A FAVOR. Tremendos los actores, todos ellos. Los tres hermanos (el gran Walken, Gallo y Chris Penn) son de traca, tanto intérpretes como personajes. Los secundarios como la Rosselini, la Sciorra o un entonces pujante Del Toro entre otros tampoco hay que saltárselos. Bestial (y honesta a su manera)la historia, cruda, desgarrada y adusta cual clavo en ataúd, con su cadencia a ritmo de flashback intercalado mediante. No es un film amable (ni pretende serlo en momento alguno) y su oscura fotografía, que inunda el metraje de cabo a rabo, no da remanso de paz que valga. Gran y sombrio film que hará las delicias de los amantes del cine gangsteril, sopranos y demás. Muy recomendable, si.

EN CONTRA. El aire pseudo-depresivo que se gasta no la convierte en la mejor opción si uno/a anda jodido/a de ánimo... Nada que ver (sin entrar en comparaciones) con el ritmo de ballet de "Godfellas" o la ligereza de "Una historia del Bronx" por mentar algunas del mismo subgénero y década. Y con ello colgando de la chepa, que no todo tiene porque ser fiesta en esta vida, remito a la última frase del anterior apartado. Sin duda.

CONCLUSIÓN. Magnífico y oscuro largometraje que marca la mayor cima de un director, Ferrara, que se perdió hace mucho (no he visto muchas películas peores que "The blackout"). Es como si el tipo, que se vendió en un momento dado como una especie de Tom Waits del cine por temas de imagen y poses, hubiera discurrido: "bueh, no voy a hacer nunca más nada parecido a esto o sea que a paseo con todo de aquí en adelante". En cualquier caso recordar de vez en cuando personajes y trabajos como el del finado Chris Penn o Annabella Sciorra en "El funeral" es de esas cosas que te reconcilian con el cine de hoy... O el de hace tres lustros, pero nos entendemos todos, creo.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10

VIDEOGUZZ: TMGE



"REVOLVER JUNKIES" / THEE MICHELLE GUN ELEPHANT (CASANOVA SNAKE, 2000)

PJ HARVEY / "RID OF ME" (1993)

Uno de mis discos favoritos de su década y la razón por la que muchos seguimos "perdonando" a Polly Jean sus ocasionales escarceos ulteriores con la electrónica (contadísimos, eso si, cabe decir en su defensa) o sus "ataques arty" esporádicos que la llenarán la de dios a ella como artista pero...

Yo soy de los muchos que se rinden ante la Harvey más áspera y directa, más eléctrica y concisa. Más punk en definitiva. Y eso, perse, convierte "Rid of me" en la biblia en verso de manera inmediata. Y no es que no tenga otros discos que dejen de parecerme la repanocha ("to bring...", "stories...", "uh huh her" o ese primer "dry"), pero es que el de hoy es una burrada de esas que se dan cada mucho. Demasiado por desgracia.  Indispensable a mi entender. Joder, con lo fan que soy de esa conexión neoyorquina velvet-youth con parada, si se tercia, en la marquee moon, disfruto siempre inefablemente y como un enano con esta rudeza minimalista de las guitarras aquí halladas... Y la producción de Albini, claro. Como mi admiradísima Hynde surfeando embutida en rosa con los de Boston que hace sonar esto por momentos el hacedor de "songs about fucking" (solo falta la turbina de Santiago)... Hasta se atreve nuestra querida PJ a versionear a su manera la mismísima "highway 61...". Y el no-hit imparable "50ft Queenie"... La sección de cuerda escalofriante de "man-size sextet", el acelerón de mi favorita "Yuri-G", la contención de "legs", y qué cojonuda "dry"... y que  todas lo son a su manera, leñe, a qué hacerse trampas en solitarios. Hay pocos elepés de guitarras en los noventa que le tosan a este "rid of me" en cuanto a ingenio y diversidad (sobretodo jugando la baza de la producción tan cruda que se gasta -afilan más la cuchilla y te cortas-). Menos es más frecuentemente, si -y ya al fin-, pero en casos como el artilugio de esta entrada calcular el cuanto de más es francamente jodido tirando a imposible. Irrepetible y punto... y en Polly Jean we trust, claro está.

martes, 24 de abril de 2012

EL FANTASMA DEL PARAÍSO (1974)

INTRO. Recordando el posteo sobre "Dressed to kill" de hace unas semanas, venía pensando que estaría bien dedicarle una entrada a la meritoria lectura de la famosa "Untouchables" con la que se descolgó De Palma en los 80's (para complementar y eso). Algo así como: "cuidado que si el tipo se pone formal también puede hacer algo de esta guisa"... Pero, ay, al ponerse su humilde servidor frente al teclado y pensando en la obra del director del film de hoy y tal, no pude evitar acordarme de esta película que recuperé hace ya bastantes meses. Las tiene mejores y peores, al menos así lo ve el menda, pero ojo que (y desde luego) "Phantom of the paradise" es una referencia y propuesta peculiar como ella sola. Y, faltaría, yo soy de los que comulgan con ella/s.

SINOPSIS. Paul Williams escribió la partitura de este clásico del cine musical de terror, en el cual participa interpretando el papel del malvado magnate de la música perseguido por un compositor desfigurado al que mete en prisión para robarle sus composiciones. Una vez en libertad, el fantasma se enamora de la nueva estrella de la canción promocionada por el magnate, comenzando así su particular venganza.

A FAVOR. La explosión visual brutal que funde, sin prisa pero sin pausa durante el trayecto, el buenismo multicolor de la anterior década con una depresiva tonalidad más propia del terror o la serie B como si fuera lo más natural de la vida y que tan bien le sienta al todo resultante. La valentía de tomar algo tan refe/reveranciado como es el famoso Fantasma de la Ópera para mutarlo en... esto (por lo bizarro, estrambótico y porque a pesar de eso y mucho más mola, este Fantasma del Paraíso es al de la ópera lo que Ziggy a Elvis). Y claro, Paul Williams con todo lo magnético aquí de su música y personaje... A sumar la mala leche que conviene esperar de De Palma (tenemos además por ahí algún giro cómico-esperpento de quilates) y un metraje más ajustado que mi sueldo a fin de mes.

EN CONTRA. Muy divertida y de difícil comparar pero, precaución, que De Palma aquí no da tregua alguna y tanta ruleta de colores y situaciones "peculiares" pueden colapsar a los amantes más celososde la estructura narrativa audiovisual... Vamos, que no se tomen conclusiones precipitadas de verse por primera vez y no capitular, que si te pilla de malas (o no tienes cuerpo para este tipo de martingalas en ese determinado momento) te puede ir al "cajón del olvido" demasiado rápido lo que, según lo veo, sería un error.

CONCLUSIÓN. Otro de esos films de De Palma a reivindicar (si es que se tercia) que asoma un poco más que aquellas "Hermanas", "Fascinación" o la posterior "Impacto" (entre alguna otra), por el trabajo de Paul Williams y por la curiosa hipérbole de la tan célebre historia de Leroux. Vamos que no solo de "Vestidas", "Scarfaces" e "Intocables" vive el seguidor "depalmero"... hay bastante más como muchos por suerte tenemos bien clarinete. Solo que "El fantasma del paraíso" puede resultar especialmente excesiva de cojones según como entre (me repito y se admite)... En cualquier caso a mí me sigue resultando la puta fiesta y (modestamente) la recomiendo sin reservas aún con todos sus ya mentados/sugeridos excesos a cuestas.

GUZZTÓMETRO: 8/10

ED WOOD (1994)

INTRO. Tim Burton es de esos personajes que divide al personal cosa seria. Los hay, aún ahora, dispuestos a perdonarle lo que sea, los que nunca o casi nunca han tragado, los que nos aburrimos por el camino o los que (siendo más ecuánimes) el pájaro este se la sopla a la hora de considerarlo a según que niveles pero (por otro lado) aprecian su vertiente de cineasta de mero y puro entretenimiento fantástico sin más ínfula que valga.
La canción, en la lectura que yo hago del asunto, no es nueva: artista (cineasta para el caso) que empieza sus primeros años de carrera haciéndose un nombre y cierto prestigio para después, en algún  momento, perderse en el bosque y no regresar jamás. Y es que (en mi opinión, faltaría) toda la obra post film de hoy en el caso de Burton es un descenso continuo al que resulta complicado vislumbrarle el fin por optimista que sea uno... Me entretuvo "Sleepy Hollow" a pesar de su ligereza, y hasta puedo aplaudirle la ominosa y potente ambientación de la (por otro lado) bastante innecesaria "Sweeney Todd". Se puede hasta correr el velo de marras para la frikada (carísima por cierto) de la de los marcianitos ni que sea por lo chorra y gratuito que envuelve el tema/concepto. Y las que son de cariz abiertamente infantil... pues, bueno, en eso quedan (aunque "La Novia Cadaver" parezca una fritanga con el mismo aceite ya aquí quemado de la infinitamente superior "Pesadilla..." -que mola pero la produjo que no dirigió, recuerdo- y su "Alicia" que, argh, se la mire él que yo no puedo pasar de la primera media hora ni cobrando).
Pero es que, al fin y la verdad, entre tanto remake truñoso que el tipo se viene marcando desde su horrible "planeta de las monas" y hasta hoy, pienso que el escudarlo siempre (eterno argumento para sus fans) en lo de que es "cine de fantasía" o "juvenil" que no debe ser juzgado fríamente ya no cuela, definitivamente... Porque será "cine de fantasía", si. Pero "cine de fantasía infumable" puestos a decirlo todo y mayormente... Y el asunto "Big fish", claro. Que hay quien se entesta en pretender que este film es lo más grande desde la rueda pero, mira, a muchos (y aún a pesar del inmenso Finney) ese Munchaussen de pacotilla como que no nos estuasiasmó precisamente. Es más, de hecho confieso abiertamente que a mi ese film se me antoja un bosta de cuidado (el tal Cudrup hace que Damon parezca el mismísimo Olivier !).
Pero, caray que lo mismo te digo una que la otra, echada toda la caballería sobre el despeinado tipejo ahora cabe reconocer que sus primeros pasos ahí quedan (no seamos tan cafres y, sí, las realizó el mismo tipo pese a quien lo haga). Que "Eduardo Manostijeras" está bonita de mirar (sin ser un tercio de lo que algunos/as pretenden para mí, pero lo és al fin), "Bitelchus" tiene/tenía su coña, sus dos "batmanes" funcionan (aun hoy) bastante bien o/y que, sobretodo, el film de cabecera de hoy es una pelicula de narices. La mejor en mis cuentas y de forma tan abusiva que hasta duele (demasiado superior al resto, y he ahí otro drama -¿cómo alguien que se despacha esto puede firmar según qué inmundicia a posteriori?-).
En resumen, finiquitando ya la "intro", para mi Burton es un director con un ojo para los diseños de producción muy interesante pero que en algún momento decidió, consciente u inconscientemente, anteponer ser el personaje Burton, al realizador Burton y dejó que eso salpicara por entero a su obra de ahí en adelante... Y la cagó. Y ahí sigue enquistado desde hace no poco y por lo menos hasta que, a muchos, se nos demuestre lo contrario (que no pinta vaya para corto la cosa, por desgracia). He dicho.

SINOPSIS. Ed Wood es un joven director de cine, un visionario sin ninguna formación académica, aficionado a vestirse de mujer y con muy pocas oportunidades de hacer películas en un gran estudio. Sin embargo no ceja en su empeño de convertirse en un director famoso. Tras reunir a un curioso grupo de personajes, realiza películas de bajo presupuesto, excéntricas y no muy cuidadas técnicamente.

A FAVOR. Fantástica parábola a costa del proclamado "peor director de la historia del cine", con un envoltorio de lujo tanto en lo artístico como en lo técnico. Muy bien el Wood de Depp en la que con toda probabilidad sea la mejor colaboración de las tantas habidas con Burton, y tremendo también el carrusel de secundarios a ver desfilar... desde el "rescatado" aquí Landau (brutal lo de este señor y su Lugosi), hasta Murray, pasando por el siempre bienvenido Jeffrey Jones o, entre otros/as, apariciones de quilates como un D'Onofrio convertido en Welles por un par de minutos ("ahora quieren que hagan una de polis corruptos con Charlton Heston"... impagable). Cojonuda la música de Shore que sustituye aquí al no menos genial, y habitual de Burton, Danny Elfman. El tono de humor socarrón, entre lo negro y lo absurdo (parece más un Coen de los buenos que un Burton esto en no pocos pasajes), la fotografía en brillante b/n o la cadencia rítmica del guión también centrifugan de narices (si señor). Vaya, que todo funciona de narices en esta "Ed Wood" cuyo visionado y revisionado se recomienda a ciegas. Y por manía que se tenga, de darse el caso, al famoso realizador que, por si todo ello fuera poco, consiguió que el "Plan 9..." de las narices del controvertido director sobre el que gira todo el engrudo fuera recuperada del olvido en un sinfín de festivales y revivals varios.

EN CONTRA. La parte cómica en el tono general, y aún a pesar de lo peculiar de buena parte de su humor, es tan lograda que los muy contados giros dramáticos que se pretendan quizá se logren, si (no seré yo quien lo discuta), pero tal vez, puedan descolocar un poco a alguno/a. A sumar un final correcto, en el que Burton homenajea a Wood otorgándole un triunfo que no se dio, pero algo precipitado en su forma... Bien poca cosa, en cualquier caso, que no enturbia el fantástico todo logrado.

CONCLUSIÓN. Para mí, insistiré hasta perder el aliento, el mejor film de Burton (y el que paradójicamente  más le aleja en toda su carrera de aquello con lo que se le identifica o de él, en general, se espera) pero no solo eso... es mucho más. ¿Me atreveré a decirlo?... Pues si:  es que casi no parece ni suya de lo puro cojonuda que és !. Burton tiene quizá demasiado de las dos cosas, tanto fans incondicionales como detractores sangrantes, pero esto, ésta "Ed Wood", debe darse de comer a parte por siempre jamás, se mire por donde uno/a quiera y dejarse (definitivamente) el personal de antipatías/simpatías absurdas y por la curra para ser disfrutada como el pedazo de film que sin duda és.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10

domingo, 22 de abril de 2012

EELS / "ELECTRO-SHOCK BLUES" (1998)

Eels/Mr.Everett es una de las poquísimas debilidades musicales surgidas en el segundo lustro noventero y hasta hoy que tengo (si serán pocas que, a este nivel y en mis querencias, solo están ellos/él y los de Tweedy). Son nueve discos de los cuales ocho me parecen estupendos/cojonudos con todos los matices que se quiera a la hora de compararse unos con otros y solo uno (el último) francamente decepcionante... Pasa nada, este tipo tiene crédito como para detener un omnibús para el menda y se entiende fácil a poco que se atienda un algo al tema estadístico. Y ya "pa qué" si añadimos los dos discos precedentes a Eels firmados sencillamente como "E" que también me llevan al huerto sin sudar demasiado (y a pesar de su obvia cadencia azucarada en contraste a lo que vendrá).

No es precisamente un desconocido Everett, claro. Tiene canciones en varios blockbusters del joligú de los últimos años y no son pocos los anuncios comerciales que se han aprovechado de su ingenio compositivo. Y, también, la mayoria de sus discos tiene algún single que en mayor o menor grado lo ha "petado" ya desde aquella inicial "novocaine for the soul" del primer álbum.Con todo eso, y para mí, su segundo disco y el de cabecera del post es el elegido para la gloria guzzera (de largo). Después dirán no se qué leches de las segundas partes...
"Electro" es, para centrar el asunto, algo así como el "Berlin" de Eels. Por lo oscuro, en tonos y palos a tocar, y aún a pesar de la difusión de la archiconocida y vivaracha "last stop: this town" (evidente single trallazo que hace las veces de gancho), o que "cancer for the cure" (con su imparable marchamo de cacharrería industrial) suene de fondo en un pasaje de "American beauty". Es un disco a rescatar para mí en momentos de cambios (da igual la dirección). Un disco fetén para recordar (por ejemplo también) a los que ya no están y que levanta ánimos desde su (relativa) tristeza. Supongo que alguien con todos los traumas personales a cuestas como los que lleva en la grupa el lider absoluto de Eels era la persona idónea para realizar un disco que tuviera canciones tituladas "going to your funeral", "my descent into madness", "hospital food", "dead of winter", "the medications is wearing off" o la ya mentada "cancer for the cure" entre alguna otra, con todo el tema de las traumáticas muertes de padre y hermana de fondo además, y que, contra cualquier presuposición posible, se revela como un trabajo hermoso y esperanzador como bien pocos... "Soy la mierda" que canta el hoy ilustre barbas en su "descenso a la locura" y que bonita que és a su vez. Y qué le sale de natural al puñetero el guiño a su mayor ídolo (Neil Young) en las delicias que son "climbing to the moon", "ant farm" o "3 speed" entre otras. En fin, un festín de orfebrería pop, pausado, repleto de matices folkies, con muy medidas dosis de electricidad para mantener atento al oyente casual (y bien que hace/hizo el pollastre), con una calidad compositiva que acojona y con una inmediatez que muta de escasa a prácticamente imprescindible con las ulteriores escuchas. Lo que se dice una joya, vaya.


Y es que (acabemos) "Beautiful", "Daisies", "Souljacker", "Shootenanny", "blinking", "hombre lobo" o "end times" son de lo mejor de los últimos muchos años para mí (curiosamente el primero y que les dio fama es el que pondría el último de esa relación - y a pesar de agradarme bastante también, of course-). "Electro-shock blues", por sus partes, es un disco que impacta menos al menos de primeras, se insiste y está claro, pero también es de los que se cuece a fuego lento para destruirte desde dentro el cabrón, de los que uno, al fin, podría considerar llevarse a la ínsula desierta del consabido tópico de las narices... Casi tres lustros han pasado y me sigo sacando la boina meastro anguila... Y que Mr. Young le mantenga la barba sana y esponjosa por muchos años !.